Metro de Madrid y las reclamaciones

Antes de Navidad presenté una hoja de reclamaciones contra una empresa que nunca pensé que lo haría: Metro de Madrid. Reclamación bien merecida por dos razones. Primero, porque estaba cansado de dejar pasar trenes y esperar al siguiente porque no cabía de toda la gente que había dentro del vagón y también esperando en la estación. Segundo, porque estaba harto de que el tren se quedara esperando en la estación que la señal se pusiera en verde, aunque no tuviera ningún tren por delante debido al recorte en las frecuencias.
Es decir, que en lugar de tardar 25/30 minutos en llegar a mi casa desde la facultad, que es lo habitual, tardé 1 hora. La única incidencia que justificaría eso era la huelga de los trabajadores de Metro, que se había acabado bastante tiempo antes de iniciar mi viaje de vuelta a casa.
Así lo expuse, y creo que bien claro, en la hoja de reclamaciones que rellené en la estación de mi barrio. Pensaba que se habían olvidado, pero hoy ha llegado la respuesta a mi protesta. Una respuesta en la que esperaba que alguien con más o menos cabeza, competencia y gestión comercial, me respondiera alguna razón coherente. ¡Qué iluso!
Aunque lamentan las molestias ocasionadas, ésta es la explicación que dan en el párrafo central de la carta:
Con objeto de racionalizar mejor los recursos disponibles, desde el pasado 2 de octubre se ha procedido a realizar la adaptación de las tablas de trenes a la demanda de clientes en la Red de Metro.
Ésto debe ser por si no me había dado cuenta de que tengo que esperar más en la estación cuando viajo en metro. ¡Somos tan despistados los madrileños! Un cambio que, por cierto, se hizo con el mayor sigilo posible y sin informar correctamente a los clientes (los nuevos intervalos de paso fueron publicados a los 15 días de haber entrado en vigor el cambio). La propaganda sobre Metro con la que la Comunidad suele bombardear a los madrileños estaba, y sigue estando, más callada que nunca.
Les ha quedado una frase muy bonita y muy rimbombante, pero a mi no me sirve ni me vale para nada. Además, intentan justificarse con la siguiente parte del párrafo, que no sé si es una broma teniendo en cuenta el tema de la reclamación:
Para realizar este ajuste se ha tenido en cuenta la afluencia de público en cada una de las líneas y en los diferentes tramos horarios.
¿Seguro que se ha tenido en cuenta la demanda de viajeros? ¿Cuánto habría costado sacar un tren adicional en ese momento puntual (o en otros momentos de gran afluencia de público)? No creo que añadir un tren fuera de la tabla de trenes habitual sea demasiado caro y mucho menos, un desaprovechamiento de los recursos disponibles.
Por otro lado, no hay respuesta desde Metro para el segundo punto que denuncié con mi reclamación: la lentitud del servicio. El gran problema de Metro se llama lentitud y la causa es el Sistema de Regulación Automática de Trenes -SIRAT-. Ésto es un problema desconocido a los ojos de muchos de los usuarios, pero especialmente y por desgracia, de los directivos de metro, que incluso lo ven como algo bueno (y lo exportan). 
Este sistema es capaz de generar atascos virtuales, con tal de mantener los intervalos de paso de una línea. Lo cual no tiene mucho sentido si lo que quieres es un sistema de metro rápido, más todavía cuando las frecuencias han aumentado. Los trenes deberían regularse únicamente con el uso de las señales y si es necesario, desde el puesto de mando, pero no haciendo que los viajeros tarden más en llegar a su destino.
¿Éstas son las explicaciones estándar de Metro? ¿Acaso creen que los viajeros somos tontos y no nos damos cuenta de lo que pasa? Sería fácil tener al viajero contento y darle una explicación por lo menos detallada, que no compleja, a los problemas que se exponen. Creo que hay que transmitir que los problemas por los que reclamo importan y no parecer una respuesta automática obligada por la ley, que es la impresión que me da. Por lo menos me dicen que trasladan la carta al departamento correspondiente. Allí supongo que la leerán atentamente (o no).
Más le vale a Metro mejorar, porque si no la sangría de viajeros va a convertirse en un problema muy serio. En noviembre de 2012 Metro de Madrid ha perdido un 8% de viajeros respecto al mismo mes del año anterior. Puede que fuera por las huelgas, puede que fuera por otras razones, pero el dato no es bueno.
Hasta hace poco se decía que el metro de Madrid era uno de los mejores del mundo. ¿Por qué no seguir siéndolo?

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