Mucho miedo

Desde pequeños nos han enseñado en casa, en la escuela y en cualquier otro sitio, que hay que aguantar, que hay que ser fuertes, que hay que ser valientes… Así han salido nuestros políticos. Creen que son fuertes, que son valientes, que tienen el respaldo de la mayoría. Pero sólo lo creen. 
En el fondo, tienen mucho, mucho miedo. Y no sé de qué. ¿De que le echen en cara una mala gestión?¿A las pitadas de los ciudadanos descontentos? Es el precio a pagar por tener poder. Cada acción tiene una reacción y los políticos españoles, salvo contadas excepciones, se la han ganado a pulso.
Me ha dado mucha vergüenza ver el Congreso de los Diputados cercado y vigilado por patrullas de policía estos días de debate sobre el estado de la nación. Es lo que hace el miedo. Y lo que es peor aún, el miedo de los representantes a que sus representados les canten las cuarenta. Por todo lo que han hecho. Y también por lo que no han hecho.
En una sociedad sana eso no tendría que pasar. Los ciudadanos tienen que estar a gusto con sus políticos, tienen que confiar en ellos. Y los políticos, deben ser lo bastante responsables como para darse cuenta de esa confianza que han depositado en sus señorías.
Por eso no puedo dejar de maravillarme con unos políticos que sí que están comprometidos con los ciudadanos que los eligieron. Que cuando ven que han perdido el respaldo de esos que les votaron, dejan su puesto, como ha pasado en Bulgaria. Que hacen autocrítica de las medidas que ellos mismos aprobaron. Que no juegan a Apalabrados en los plenos.
En España no sabemos lo que es eso. No sabemos que es que un político nos mire a la cara arrepentido y diga lo siento. No sabemos que es pillar a un diputado jugando con su tablet y que dimita avergonzado. No sabemos qué es un gobernante que se preocupa por sus gobernados, en lugar de hacerlo por su bolsillo.
Por eso tienen miedo. Porque no lo sabemos. Mejor hacerlo todo a puerta cerrada, sin dar la cara ni admitir preguntas. Como mucho, una pantalla y un vídeo.
Imagen | EFE / cuartopoder.es

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