Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2015

La francesinha o el culmen de los bocadillos

Imagen
He cruzado la península ibérica de arriba a abajo y de lado a lado durante todos estos años. En avión, en tren y sobre todo, en autobús o en mi propio coche. Eso me ha llevado a parar muchas veces en muchos bares de carretera, restaurantes "caseros" y ferias de pueblo para reponer fuerzas antes de seguir mi camino. He catado muchos platos combinados, muchas hamburguesas y muchos pinchos de tortilla. Pero en todos mis viajes nunca he encontrado un bocadillo que pueda superar a la francesinha portuguesa.
Hay siete maravillas culinarias de las que los portugueses presumen: la alheira de Mirandela, el queso da Serra da Estrela, el caldo verde, el arroz de marisco, la sardina asada, el cerdo a la alentejana y el pastel de Belém. Todos ellos son platos que cualquiera que guste del buen comer, y pase por tierras lusas, debe probar. A esas delicatessen imprescindibles y estupendas, yo añadiría la francesinha como la octava maravilla culinaria de Portugal.
Este plato es tradicional …

Auge y desgracia de los cibercafés

Imagen
Nunca lo habría pensado hace unos años, pero hoy no tengo Internet en casa. Por motivos que no vienen al caso, porque si no empezaría a hablar mal de mi compañero de piso, nos hemos quedado sin conexión a la red hasta nuevo aviso. Además, mi teléfono baja datos sin ton ni son, con lo cual he terminado en quince días con mi bono de Internet móvil. Así que no os asustéis ni os enfadéis si veis que no contesto mensajes en Whatsapp; una vez que salgo de mi lugar de trabajo, pierdo toda conexión con el mundo. 
A veces, cuando lo necesitamos, bajamos al café de la esquina. Allí hay una red Wi-Fia disposición de los clientes. Y mientras sacio mi sed de información, de contenidos absurdos y de la verdadera razón para la que se creó Internet, me rondaba en la cabeza una pregunta: ¿qué fue de los cibercafés? Parece que fue ayer cuando muchos de nosotros, hijos de los noventa (o de Leticia Sabater y su programa “Mucha marcha”), íbamos aquellos lugares con veinte PC's, llenos de gente chatea…

Ilusión

Imagen
Ojala pudiéramos tener siempre la misma ilusión que cuando somos niños. Quizá sería todo mejor. Haríamos las cosas porque nos apasionan, y nunca, nunca perderíamos esa pasión por alcanzar nuestros objetivos. No habría dudas infundadas en nuestros sueños; no perderíamos las ganas de hacer las cosas, atacados por el hastío y la alienación. Trabajaríamos de forma más eficiente, sabiendo que estamos haciendo algo que nos gusta y en lo que creemos. Seríamos más felices, viviendo en nuestra burbuja que no deja que nos contaminemos con la cruda realidad.
La ilusión es una inocencia que perdemos cuando comprendemos cómo se mueve el Mundo. La realidad nos oxida, nos lleva por caminos misteriosos que nunca habríamos pensado pisar. No necesariamente tienen que ser peores y, aunque aprendamos muchas cosas de ellos, creo que nos alejan de ese objetivo ideal que en algún momento tuvimos. Cuando nos es revelada la verdad, somos nuestros peores enemigos, y nos hacemos preguntas que minan la moral, e…

Cómo regresé al otro lado de la frontera

Imagen
Muchos me preguntáis cómo hago para tener un pelo tan brillante y sedoso. Me gustaría decíroslo, pero he jurado contar nada; ese secreto se lo llevará a la tumba mi estilista. Lo que sí puedo contar es qué estoy haciendo otra vez en Portugal, país al que he vuelto recientemente, como supongo muchos habréis adivinado, si no leído, por mis últimas entradas en el blog. 
Cuando se acabó mi estancia Erasmus y me fui de Lisboa, hace ya quince meses, lo hice con pena en el corazón. La ciudad me había enamorado, y también el país, todo hay que decirlo. Intenté quedarme a trabajar durante el verano, pero no fue posible. Acabé decidiendo que lo mejor era ir a casa y buscar desde allí. Por aquel entonces no pensaba volver tan pronto, sólo sabía que acabaría regresando algún día. 
Sumido en la búsqueda de alguna ocupación, Forocoches, ese ente de inteligencia colectiva que quiso llevar a John Cobra a Eurovisión, me dio a conocer lo que sería el siguiente paso en mi vida. Por cierto, antes de que…

Arcos de Valdevez: donde se hizo Portugal

Imagen
Donde se hizo Portugal (“onde Portugal se fez”) fue en Arcos de Valdevez. Ahí es donde vivo yo ahora, una vez que he vuelto a este lado de la frontera. Se hace difícil imaginar que, en el lugar en el que hoy hay una alameda, con cafeterías, aparcamientos y equipamientos deportivos, hace casi 900 años tuviera lugar un enfrentamiento que determinaría los destinos futuros (y sus fronteras) de los territorios de la Península Ibérica.

Pongámonos en situación. Estoy en la villa de Arcos de Valdevez, situada en el distrito de Viana do Castelo, al Norte de Portugal y muy cerca de la frontera española. Actualmente, el municipio de Arcos tiene casi 23.000 habitantes (22.847 exactamente) repartidos en más 36 freguesías o parroquias, la mayoría de ellas situadas a bastante distancia del núcleo urbano.

La etimología de este lugar es sencilla: el río Vez riega y da nombre al pequeño valle (aquí lo llaman vale) por el que circula, y los arcos son los del puente que lo cruzaba. Digo cruzaba porque ah…

Sí es un día para celebrar

Imagen
Siento un poco de vergüenza por las declaraciones realizadas por algunos miembros de la Administración local y la farándula española con motivo del Día de la Hispanidad, o la Fiesta Nacional de España. No creo necesario recordar quiénes han sido, porque sus palabras ya permanecen escritas en los anales y en los periódicos. Me parece de una incultura tremenda y, sobre todo, de una falta de respeto a nuestra Historia criticar este día porque, siempre según ellos, recuerda un genocidio sangriento y cruel.

El problema es que hablar sale gratis: no hay consecuencia para quien ha pronunciado las palabras, especialmente cuando ni siquiera se sabe un poco de lo que se está hablando. Si estas personas hubieran leído un poco (sólo un poco) y conocido la historia de su propio país, se habrían dado cuenta que igual ese genocidio no fue tanto. Que tanto ingleses como franceses sí diezmaron de verdad a las poblaciones indígenas de Norte América, incluso llegando a inventar las primeras armas bact…

Memorias del Bairro Alto

Imagen
Entre las estrechas y empinadas calles corría el tiempo por la noche. Al final del Elevador de Glória, al lado del Miradouro de São Pedro, en el Bairro Alto de Lisboa. Era nuestro punto de encuentro, aunque seguramente ya nos habríamos juntado antes para cenar. Sobre la medianoche, un poco antes, o a veces después; viernes, sábados y entre semana, si se terciaba. Allí solíamos vernos todos. Unos íbamos más que otros, pero todos pasamos alguna noche en ese mítico lugar.
¿Qué hacíamos? A parte de beber alguna que otra cerveza, copa de vinho verde o sidra de manzana, que se convertían en mojitos o caipinhas en las fiestas de guardar, hablábamos de cualquier cosa, urdíamos algún plan, conocíamos a gente y nos conocíamos entre nosotros. Daba igual el idioma, aunque la lengua franca, por supuesto, era el inglés. Todo el mundo se hacía entender, con más o menos gracia. De las noches en Bairro Alto ha salido gente hablando inglés casi de corrido, cuando antes de pisar la ciudad apenas podía …