Cómo conseguí participar en el Servicio Voluntario Europeo

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Hace algunos artículos conté cómo volví a Portugal con una plaza del Servicio Voluntario Europeo (en inglés European Voluntary Service, o símplemente, EVS). Era una presentación de lo que es este programa de la Comisión Europea y cómo influyó en mi decisión de volver a Portugal. Ahora voy a explicar un poco mi experiencia buscando proyectos, esperando que os pueda ayudar si vosotros también estáis en la misma situación.

Lo primero que voy a decir es que no hagáis lo que hice yo. O igual si... Bueno, haced lo que queráis.

Digo eso porque tengo la sensación de que hay algunas cosas que no hice del todo bien. No os engañéis, aunque lo parezca, no soy perfecto, así que haré un poco de autocrítica. Creo que empecé a buscar proyecto algo tarde. Dejé pasar todo el verano sin hacer nada, y cuando en septiembre me puse a trabajar estaba algo perdido. 

Por otro lado, como a veces soy demasiado independiente, creí que podía hacerlo todo yo solo hasta el último momento. No me dí cuenta de que estaba olvidando la necesidad de tener de una organización de envío que me asesorara y me ayudara.

    Consejo de amigo nº1.

    Antes de nada, buscad una organización de envío.

    Os introducirán al mundo de los programas Youth in Action - Erasmus+, resolverán vuestras dudas (incluso las que no sabéis que tenéis) e incluso os enviarán sugerencias de proyectos y destinos.
    Quizá si hubiera buscado una organización de envío antes no estaría aquí ahora. Así que eso también forma parte del proceso de aprendizaje. 

De septiembre a noviembre escribí a más de una treintena de proyectos. Los buscaba en la base de datos de organizaciones SVE, filtrados según su tipología y el país donde se desarrollaba. Teniendo en cuenta que acababa de volver de Portugal, lo que quería en ese momento era conocer otros países. Por eso mi búsqueda se centraba en proyectos en Centroeuropa, y relacionados con la comunicación y la juventud.

Apenas recibí diez respuestas. No hay una razón concreta que justificara esto, sino muchos pequeños fallos. Muchas veces, la base de datos de organizaciones no está actualizada: las personas de contacto cambian, o las organizaciones dejan de tener la acreditación para realizar proyectos. Por mi parte, las solicitudes de información no eran concretas, y las cartas de motivación eran demasiado genéricas.

    Consejo de amigo nº2. Aunque al principio os cueste trabajo...

    Sed creativos en vuestras cartas de motivación.

    Tienen que ser un reflejo de vuestra personalidad, mostrar por qué tienen que quedarse con vosotros, y demostrar por qué queréis ser parte de esa organización. Si hacéis plantillas, que no se note; las cartas tienen que ser personalizadas para cada proyecto.
    Y recordad: nunca nadie dijo que tuvieran que ser "literalmente" cartas. Utilizad vuestra imaginación: vídeos, fotografías, comics, poemas... ¡cualquier cosa que sea original es muy valorada!

En diciembre las cosas empezaron poco a poco a cambiar. Envié mi primera solicitud a través de otra organización, y era para volver a Lisboa. Muchas de los proyectos son canalizados a través de partners o asociaciones de envío colaboradoras, teniendo que canalizar tu petición obligatoriamente a través de ellos. De hecho, esta organización pedía que me hiciera socio en caso de ser seleccionado. Con todo, ni siquiera pasé el primer corte, pero era el inicio de algo.

Después de Navidad, me centré en mejorar mi currículum y la estructura de mis cartas de motivación. Sentía que eran uno de mis puntos débiles. Así que hice algo de introspección y saqué todo lo mejor de mí. Es importante tener claras las cosas que mejor hacemos, porque vamos a tener que ser nuestros mejores valedores.

    Consejo de amigo nº3. ¿No sabes qué decir?

    Éstas son algunas preguntas que podéis responder en vuestra carta:

    • ¿Cuáles de tus habilidades, conocimientos, cualidades... pueden ser útiles para el proyecto?
    • ¿Qué aficiones tienes?
    • ¿Qué quieres ser de mayor? Es decir, tus planes de futuro.
    • ¿Cuáles son los aspectos más positivos (y también los más negativos) de tu personalidad?

A principios de febrero volví a avanzar otro pasito. Una de las organizaciones a las que había escrito después de Navidad, me respondió diciendo que les había gustado. Era un proyecto de un año de duración en Polonia y sobre comunicación. Querían hacerme una entrevista por Skype para conocerme mejor.

Mi sensación fue que la entrevista salió muy bien, tanto la parte técnica (Internet no siempre funciona como debe), como la parte humana. Ellos fueron muy amables y respondieron todas las dudas que un primerizo como yo podía tener. Por su parte, me explicaron algunos pormenores del proyecto y me pidieron que detallara partes de mi currículum y de la carta de motivación.

Al acabar me dijeron que en dos semanas se volverían a poner en contacto conmigo. La verdad es que lo hicieron, pero no para despejar mis dudas, sino para despejar las suyas. Tenían que decidirse entre otro candidato y yo, y para ello me pedían una carpeta con algunos de mis artículos y mis fotografías (un portfolio). Por suerte o por desgracia, se decidieron por el otro candidato.

    Consejo de amigo nº4. Sobra decirlo pero...

    ¡Nunca te rindas!

    Hacen falta dos cosas para ser Voluntario Europeo: voluntad y paciencia. Lo primero es fácil, lo segundo no tanto. A veces, los proyectos caen del cielo como la lluvia. Otras, hay que cavar mucho hasta encontrarlo. Si es lo que quieres, nunca lo dejes. Tu proyecto está ahí fuera esperándote.

No paré, seguí buscando mi proyecto. Apenas dos semanas después encontré otro, también en Polonia. Me respondieron al cabo de unas horas; también querían hacerme una entrevista por Skype. Tuve la sensación de que esta conversación había ido algo peor que la primera: ellos habían llamado tarde y yo había quedado para trabajar, así que todo se precipitó. Ellos tampoco me eligieron.

Mientras pasaba marzo quise dar un empujón más a mi búsqueda y, por fin, conseguir una organización de envío que me ayudara. No basta sólo con la intención: para que las organizaciones de envío te "acepten", tienes que ir a una charla informativa y, a veces, responder a un cuestionario.

Por suerte en Madrid hay muchas, así que pude comparar. Europa Joven, Colega Madrid y AFAIJ fueron las que visité. Aunque trabajo con las dos primeras, las tres son muy buenas y tienen a grandes personas trabajando detrás.

A principios de abril hice otra entrevista para una radio comunitaria en Eslovenia. Esta vez la técnica no estuvo de mi parte: falló mi ordenador, falló Skype, falló Google. Al final acabé participando con el teléfono móvil. Estaba muy relajado, porque pocas cosas podían ir peor, pero tampoco me seleccionaron. No debí de mostrar bien que la radio es una de mis pasiones. Más suerte otra vez.

    Consejo de amigo nº5.

    ¡Estad atentos a las oportunidades!

    Hay ofertas de voluntariado todos los días. Sólo tienes que saber donde buscarlas. Visita la Sección de oportunidades del Portal Europeo de la Juventud una vez por semana. Haz lo mismo en Eurodesk: aquí puedes encontrar muchas más cosas, no sólo proyectos de voluntariado. Además, Facebook está lleno de grupos a los que puedes suscribirte.

Poco después, ya no recuerdo dónde, encontré el anuncio del que estoy haciendo ahora: Ativ-Arte en Arcos de Valdevez. Envié mi currículum y mi carta de motivación. Al cabo de un par de días volvía a tener una respuesta positiva en mi bandeja de entrada.

Rellené un cuestionario (con algunas preguntas parecidas a las que os he escrito arriba) y sin hacer entrevistas ni nada, me seleccionaron. Después de 7 meses buscando, por fin tenía proyecto, aunque aún tenía que ser aprobado por la Agencia Nacional Erasmus de Portugal.

Pero la historia aún no había terminado. ¿Recordáis lo importante que era tener una organización de envío? Diez días después ser elegido en Portugal, me llamaron de Europa Joven, una de las organizaciones de envío que había visitado. Estaban buscando gente para ir a un proyecto corto en Estonia, y yo encajaba en lo que buscaban, además de ser compatible con mi proyecto en Portugal. 

Sin buscarlo, dos semanas más tarde estaba en un avión camino del Báltico. Y buscándolo mucho, en cuanto el verano pasó, estaba en otro camino del Minho.
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Briconsejo de jardinería:

Durante las próximas semanas podréis leer mis aventuras por Estonia y Portugal con el Servicio Voluntario Europeo.
Si necesitáis más información o tenéis dudas, podéis dejarme un mensaje en mi página de contacto.
 
Además, también podéis visitar el blog que escribo con mis compañeros voluntarios, "The Volunteer's Backpack" (en inglés y portugués).

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