Todo empieza ahora

This article has an English version. Read it here.
Llevo un par de semanas sin escribir. He estado viajando por ahí, saltando de un sitio a otro, viendo a viejos amigos, haciendo nuevos, conociendo más el mundo. No es que sea una excusa, pero me viene bien para empezar este texto. 

La verdad es que lo me ha llevado a salir ha sido el Erasmus. Sí, otra vez. Pero ahora no es porque haya vuelto a estudiar, o tenga otro proyecto, otro voluntariado u otro intercambio juvenil. He estado visitando a amigos que están haciendo Erasmus ahora, y también a otros que lo hicieron conmigo.

Como he recorrido Europa de una punta a la otra, y a la semana siguiente lo mismo pero en Portugal, he tenido mucho tiempo para pensar. He pensando en mi yo de hace dos años, en mi yo de ahora, y en lo que ha pasado entre medias. Y si estoy aquí, es por ese año. 

Sólo cuando se acaba tu Erasmus te das cuenta de que la vida sigue. Quizá eso es lo que más cuesta de entender. Que mientras tú estás viviendo el año de tu vida, el mundo no se ha parado. Así que, cuando la música deja de sonar y las luces se apagan, la realidad acaba por golpearte, tan fuerte como lo haría un boxeador peso-pesado. Pero eso no es nada malo. Al contrario, diría yo.

Volver cuesta, no puedo decir otra cosa. Es como un tatuaje que aún está curándose: han estado haciendo pequeñas marcas en tu piel durante horas (meses en este caso). El dibujo que se ha quedado aún no puede verse bien, pero incluye todo lo que has tenido tiempo de hacer. Es toda una vida en un año: has nacido, vivido, bebido, reproducido ,y muerto (figuradamente, claro). Has hecho cosas que te resultan difícil de explicar a los demás. 

Todo eso lo llevas bien visible en algún lugar. Yo lo llevo en mi sonrisa y en mi forma de ser.

¿Quién ha hecho esa marca? La gente que he conocido en mi camino, mis amigos, mi familia. Ellos son los me han levantado cuando las cosas iban un poco mal, con los he bebido los sábados y comido los domingos, o los que me acompañado al médico si has estado enfermo (y yo he hecho lo mismo con ellos. Les quiero como a mi propia familia.Y a ti te pasará lo mismo.

Nuestra amistad va a ser para siempre. Da igual donde estéis: en tu país, en la otra punta de Europa o en la otra punta del mundo. Nos escribimos en Facebook, hablamos por Whatsapp, intentamos no perder el contacto... Estamos dispuestos a viajar horas y horas, a gastarnos el dinero que casi no tenemos, a dormir en estaciones y aeropuertos, hacer autoestop... Lo que sea para vernos.

Y cuando nos encontramos... Entonces nos damos cuenta que el Erasmus no se ha terminado. Que posiblemente empezó el día que todos nos dijimos adiós, y no al revés. Porque ahora, aunque alejados, no hay manera de que no estemos juntos. Que ser Erasmus es una forma de ver el mundo, una manera de pensar y vivir, no un estado temporal. Que la vida se vive mucho mejor cuando estamos permanentemente fuera de nuestra zona de confort.

Escribo esto pensando en los amigos que se van ahora de Erasmus y en los que ya están fuera. También me acuerdo de los que vuelven a casa, porque su proyecto se ha terminado, o porque su beca no continúa. También lo hago por mi, para que nunca se me olvide...

Que todo empieza ahora. 

Fotografía | Amio Cajander

--

Everything starts now


 I've been a couple of weeks without writing. I was traveling around, jumping from one place to another, seeing old friends, making new ones, knowing more about the world. I know it's not an excuse, but it is good to start this text.

The truth is that what has taken me out has been the Erasmus. Yes, again. But now it is not because I've back to study, or have another project, another volunteering or youth exchange. I have been visiting friends which are doing Eramus now, and others who did it with me.

While I travelled Europe from one end to the other, and next weekend the same thing in Portugal, I have had much time to think. I was thinking about myself, two years ago, in myself, now, and what happened in between. And what, if I'm here, is because of that year.

Only when you finish your Erasmus you realize that life goes on. Maybe that's the hardest thing to understand. While you are living the year of your life, the world has not stopped. So when the music stops and the lights go out, reality eventually will hit you as hard as a heavy-weight boxer would. But that is not bad. It's the opposite, I think. 

Go back to reality is not easy. I can not say anything else. It's like a tattoo which is still healing: they have been making small marks on your skin for hours (months in this case). The drawing has still been unable to look good, but has everything that you had time to do. It is a lifetime in a year: you has born, lived, drank, played and died (figuratively, of course). You have done things that you find difficult to explain to others. 

Anyway, everything is visible now. You can see it in my smile and my personality.

Who made that mark? The people I've met in my way, my friends, my family. They are who have raised me when things went slightly wrong, with I've drunk on Saturdays and took lunch on Sundays, or those who accompanied me to the doctor if you have been sick (and I've done the same for them). I'll love you like my family. And it will happen to you as well.

Our friendship will be forever. No matter where you are: in your country, on the other side of Europe, or on the other side of the world. We wrote each other in Facebook, talked on whatsapp, trying not to lose contact... We are willing to travel for hours, to spend away money that we hardly have, to sleep in railway stations and airports, to hitchhike... Anything to meet again.

And when we met... Then we realize that the Erasmus is not over. Possibly, it began the day we all said goodbye, and not vice versa. For now, though far, there is no way that we are not together. Erasmus is to be a way of seeing the world, a way of thinking and living, not a temporary state. That our life is lived much better when we are permanently out of our comfort zone.

I write this thinking of friends who are now going to Erasmus and those who are already out. I also remember those who return home, because your project is completed, or because their grant does not continue. So I do it for me, so you I never forget … 

Everything starts now.

Photo | Amio Cajander

Comentarios

También te puede interesar

Arcos de Valdevez: donde se hizo Portugal

La leyenda de las postales sin sello

Lusitania expreso