La leyenda de las postales sin sello

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Esta historia comienza con unas letras y unos números; unas secuencias, unos códigos. ¿Te dicen algo las siglas STS, S2S o 2-FA-BE? Yo no había oído hablar de ellas hasta que una amiga me lo comentó. Entonces comencé a investigar.

Poco a poco, el correo postal está desapareciendo. Cada año se entregan menos cartas: los bancos ya no mandan extractos en papel, las empresas ya no envían facturas físicas, los enamorados, separados por la distancia, sólo tienen correspondencia en Whatsapp (ni siquera SMS)...

El correo postal ha quedado para románticos del papel y del pasado, alguna formalidad desde una Administración que no se quiere adaptar a los nuevos tiempos, paquetes que vienen de China..., y para alguna postal suelta enviada para recordar a alguna persona lo que nos acordamos de ella.

Precisamente de postales hablo hoy. Hay una historia muy extendida entre los estudiantes Erasmus y jóvenes (y no tan jóvenes) trotamundos: la leyenda de las postales sin sello. El relato va pasando de estudiante a estudiante, saliendo a través de grupos de Facebook con tantos ejemplos exitosos, lo que lo hacen que te lo puedas creer.

Este grupo de población, en el que me incluyo, no solemos contar con mucho dinero, y podemos pasar por algunas dificultades para hablar con nuestros seres queridos, desde allí donde estemos. Por eso, algunas empresas postales por todo el mundo permiten enviar gratis una postal a otro estudiante, si en ella se incluyen alguno de los siguientes códigos: STS, S2S (los dos acrónimos de "Student to Student) o 2-FA-BE.

Bien, pues hasta donde yo he podido saber, ésto es un mito. Tanto Correos España como CTT, la empresa postal portuguesa, me han confirmado que el uso de estas siglas "no está previsto por ningún convenio postal internacional conocido". Incluso en la Oficina de Correos de Arcos de Valdevez me comentaban que no habían visto esas letras en su vida...

Además, tal y como han recalcado desde Correos, "el hecho de anotarlas en un envío no da derecho a que circule gratuitamente". También aprovechan para anotar que actualmente no existe ninguna tarifa especial para estudiantes. Aunque no me podéis negar que sería una idea estupenda para incentivar entre los más jóvenes este medio de comunicación. Hasta aquí la leyenda.


Ahora, mi experiencia es algo distinta. A ver si os creéis que me iba a quedar sin probarlo...

Oficialmente, este sistema no existe. Pero Internet está llena de personas confirmando que postales así, "franqueadas" con uno de estos códigos, han llegado a su destino. Así que lo hice yo también. No perdía nada por probar, y me gusta vivir al límite.

En mi siguiente oportunidad de viajar lejos de casa envié una postal sin sello, a mi nombre. Fue durante mi segundo viaje a Finlandia, que podréis leer dentro de poco. Allí, compré una postal y la rellené con estas siglas. Antes de embarcar, en el Aeropuerto, la metí en el último buzón que vi. Era 1 de febrero de 2016.

Una semana después, cuando Finlandia era sólo un recuerdo, tenía una postal en el buzón. ¡Una postal había llegado desde el norte de Europa para mí! No esperaba que llegara; siempre he pensado que una carta sin sello no iba a ningún lugar. Y en el caso que la recibiera finalmente, tampoco esperaba que fuera a tardar tan poco; contaba con que la retrasarían lo máximo posible. Pero, no sé cómo, aquí estaba.

Oficialmente, ésto no puede pasar. Pero... ¿¡quién sabe!? "El ser humano es extraordinario", decía una famosa campaña publicitaria. Seguramente les saliera más barato enviarla que devolverla a un remitente inexistente, ya que mi postal no decía quién la enviaba. Por otro lado, posiblemente ni siquiera exista una forma de cobrar la multa correspondiente por este envío.

[Actualización: 15/03/2016] Mis amigos Agnes y Slavek me han comentado via Facebook lo que ocurre en realidad. Es algo parecido a lo que proponía justo arriba: los envíos sin franqueo tienen que ser pagados por el destinatario, pero la cantidad es tan pequeña que ningún cartero se molesta en recogerla. Aunque yo, que soy un romántico, me quedaría con el párrafo que está a continución.

O quizá fue una buena persona, que se decidió a colaborar desinteresadamente con este experimento; la postal está marcada con un sello de "port-payé" (portes pagados). Por eso, yo prefiero pensar que fue ésto último. Quienquiera que seas, te doy las gracias desde aquí.

A no ser que lo esté pasando muy mal, no creo que vuelva a enviar una postal "por mi cara bonita". Pero me alegra haber comprobado que, de alguna forma, la leyenda también tiene algo de realidad. 


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The legend of the unstamped postcards


This story begins with a few letters and numbers, sequences, codes... Have you ever heard something about the initials STS, S2S or 2-FA-BE? I didn't know anything of them until a friend told me about it. Then I began to investigate.

Gradually, the mail is disappearing. Every year, fewer cards are delivered: banks no longer send paper statements; companies no longer send physical invoices; lovers, separated by distance, write eachother using Whatsapp (even SMS is being forgotten)...

The post has been left for paper and past romantics, formalities from the administration that does not want to adapt to new times, packages coming from China..., and for some loose postcard sent to remind anyone how much we remember him or her.

Precisely postcards is about I'm speaking today. There is a widespread history between Erasmus students and young (and not so young) globetrotters: the legend of the unstamped postcards. The story is passed from student to student, going through Facebook groups with many successful examples, which do what you can believe.


We, Erasmus studenst and globetrotters, usually don't have much money, and we can go through some difficulty talking to our loved ones, from wherever we are. Therefore, some postal companies around the world allow you to send free a postcard to another student, if you include any of the following codes in it: STS, S2S (the two acronyms to Student to Student) or 2-FA-BE.

Well, as far as I can tell, this is a myth. Both, Spanish Postal Service (Correos) as Portuguese Postal Company (CTT), have confirmed to me that the use of the acronyms "is not covered by any international postal convention known." Even in the local Post Office of Arcos de Valdevez they commented me that it was the first time they saw those letters and numbers...

In addition, as they have stressed from the Post Office, "the fact of write this initials in a shipment does not give it right to circulate freely." Also, they take the opportunity to note that currently there is no special rate for students. Although you can't deny me that it would be a great idea to encourage among youngsters this mode of communication. So much for the legend.

But my experience is somewhat different. Did you thought I wasn't going to try?


Officially, this system does not exist. But the Internet is full of people confirming postcards have reached their destination, "postmarked" with one of these codes. So I did too. I don't lose anything by trying, and I like living on the edge.

In my next opportunity to travel away from home, I sent a postcard to myself without stamp. It was during my second trip to Finland, which you will read shortly. There, I bought a postcard and filled it with these initials. Before boarding at the airport, I put it in the last mailbox I saw. It was February 1, 2016.

A week later, when Finland was just a memory, I had a postcard in the mailbox. A postcard had come from northern Europe for me! I wasn't expecting to receive it; I have always thought that a letter without postage was not going anywhere. And, in the case that the postcard finally reach me, I was not expected to take the little time it took; the postal service would delay it as much as possible. But, somehow, it was here.

Officially, this can not happen. But who knows!? "The human being is extraordinary," said a famous advertising campaign. Maybe it arrived because, surely, send it out is cheaper than return it to a nonexistent sender, since my post did not say who sent it. On the other hand, perhaps there is even a way to charge the appropriate fine for this shipment.

[Update 15/03/2016] My friends Agnes and Slavek told me via Facebook what actually happens. It's similar to what I wrote just above. Unpaid shippings must be paid by the addressee, but the amount of money it's so small that any postman doesn't bother to ask for it. Anyway, as the romantic I am, I would stay with the paragraph coming up next...

Or maybe it was a good person, who decided to cooperate selflessly with this experiment; the post is marked with a "port-paye" stamp (postage paid). So I prefer to think it was the latter. Whoever you are, I thank you from here.

Unless it's going very badly, I do not think sending again a postcard for free. But I'm glad to have found, in some form, that the legend also has some reality.

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